Crímenes Sin Castigo

Javier Ignacio Mayorca

Un espacio destinado a la información y discusión de los problemas de seguridad ciudadana, con énfasis en la delincuencia organizada y su característica impunidad.

¿Aumenta o disminuye los niveles de seguridad portando arma de fuego?

08/05/2019

Por: Zuhé Rodríguez

Este tema es objeto de amplios debates, tanto en Venezuela como en otras partes del mundo. Por una parte, hay quienes argumentan que el uso consciente de las armas de fuego permite incrementar los niveles de protección de las personas y de sus allegados. Del otro lado, se argumenta que las armas en sí mismas representan un riesgo para quienes las portan y para las personas a su alrededor, en virtud de la letalidad inherente a su utilización.

Recientemente, el gobierno venezolano implantó una serie de medidas para disminuir las cifras de agentes policiales y militares muertos en circunstancias que parecieran sugerir disputas por la obtención de las armas reglamentarias. En 2018, de acuerdo con cifras extraoficiales, más de 300 funcionarios activos o jubilados murieron en el contexto de supuestos robos de sus armas, o intentando robarlas.

La medida implantada por relaciones interiores establece que los agentes con cinco años o menos de servicio solo podrán portar sus armas asignadas cuando estén en comisión. De manera que al finalizar la jornada tendrán que dejarlas en los depósitos de armas de cada unidad.

Esta decisión, sin embargo, ha orientado la búsqueda de las armas hacia aquellos agentes que ya tienen más de un lustro de servicio.

Las medidas tomadas recientemente por el gobierno para reducir los riesgos de muerte entre detectives y agentes jóvenes durante el robo de sus armas de fuego aparentemente ha orientado los riesgos hacia los efectivos con mayor antigüedad.

Este es el caso de un detective jefe de Cicpc que fue sorprendido por sujetos que se llevaron su arma reglamentaria cuando pagaba en un local de helados de la calle zaraza de la parroquia 23 de Enero, el viernes 3 de mayo.

Los delincuentes, según el relato, pasaban por el lugar y lo avistaron mientras estaba concentrado en la cancelación de una mercancía. Vieron que llevaba un arma y de inmediato aprovecharon la oportunidad. no solo se llevaron la glock 17 sino también el teléfono y una cadena de oro del funcionario. Todo esto ocurrió a plena luz del día.

Una de las recomendaciones formuladas por la dirección de la policía judicial para aquellos funcionarios autorizados para llevar a toda hora sus armas es nunca exhibirla ni descuidarse, pues son esos los momentos aprovechados por los antisociales.

En esta ocasión, pareciera que los consejos de la jerarquía policial no fueron atendidos, y el resultado salta a la vista.