Crímenes Sin Castigo

Javier Ignacio Mayorca

Un espacio destinado a la información y discusión de los problemas de seguridad ciudadana, con énfasis en la delincuencia organizada y su característica impunidad.

formas de engaño

Formas de engaño más frecuentes en las operaciones de comercio

06/06/2018

Por: William Maurera

En esta entrega trataremos dos de las formas de engaño más frecuentes en las operaciones de comercio que se ven en la actualidad.

La primera consiste en la falsificación de productos de marcas conocidas. Recientemente, pudimos ver un video que circuló en las redes sociales, correspondiente a un procedimiento efectuado por la Guardia Nacional contra una fábrica improvisada donde se hacían falsificaciones de una conocida Margarina y de un queso fundido.

La instalación, detectada en un ambiente semirural, tenía sin embargo todas las herramientas para elaborar los productos que, sin tener la calidad de los originales, Sí lograban engañar al consumidor y desde luego obtener en su venta considerables ganancias.

El comercio de tales artículos generalmente se desarrolla en locales informales, donde los compradores no hacen muchas preguntas en torno a la calidad de los productos que están adquiriendo.

El consumo de estas versiones piratas de la margarina y del queso fundido puede comportar severos daños a la salud, pues debido a la fabricación artesanal no se cumplen con todos los estándares sanitarios.

De manera que la fabricación y la venta de estas mercancías no solo representan un riesgo para la salud de las personas, sino también ocasionan un daño a las finanzas del país, puesto que no se pagan impuestos en ninguna etapa de la cadena de elaboración, distribución y venta.

Otra forma de engaño al consumidor que se ha visto en auge recientemente podría denominarse la mascada. Lo aplican tanto en mercados populares como en restaurantes. Consiste en ofrecer un producto a determinado precio, y entregarle al cliente solo una parte del producto por el que ha cancelado el costo completo.

Esto es difícil de detectar. Por ejemplo: si usted está en un mercado popular y llena una bolsa de papas o verduras, el vendedor eventualmente la tomará para pesarla e indicar el precio actual. Posteriormente, la colocará en un lugar semiescondido, con el argumento de asegurarla mientras usted cancela en el punto de venta, que generalmente se encuentra en algún lugar apartado. En ese momento, cuando usted pierde de vista el producto, le quitarán una parte del importe, es decir, la mascada.

En restaurantes también se ha podido ver una versión de este engaño. Al cliente le muestran un trozo de carne o pollo, por el cual pagará determinada cantidad. Luego esa porción desaparece y los meseros van trayéndole solamente los trozos. Realmente, al final, usted no sabe si le han servido completamente la porción que le mostraron en un principio.

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