modelo ideológico del Marxismo

Modelo ideológico del Marxismo desplazó el tripartidísmo

23/10/2017

Por: Armando Marcel Monroy Arvelo

El modelo ideológico del Marxismo y el pensamiento militarista desplazaron las relaciones entre las empresas, los trabajadores y el estado, acabando con el sector socio productivo de Venezuela.

El profesor e investigador, y director de docencia del Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales de la Universidad Católica Andrés Bello conversó con Noemí Cendon en el programa Actualidad Laboral, y explicó que “desde el año 1999 cuando llega al gobierno el presidente Chávez, inician algunos cambios en materia de relaciones sociales de trabajo, como fue el modelo ideológico del Marxismo, el cual tuvo mucho peso en una cantidad de decisiones que apuntaron la transformación de fondo, las decisiones entre trabajadores, empresarios y estado”.

Para 1960, en Venezuela empiezan a ocurrir una serie de cambios en las relaciones entre el estado, los trabajadores organizados, y también con el empresariado, estas asociaciones se conocen como Tripartidismo, expresó el docente.

Lauriño, señaló que ese tripartidismo lo vimos hasta el año 99, desde allí comienzan a impulsarse una serie de cambios hacia el modelo ideológico del Marxismo, cuando pasa a convertirse solamente en una relación unipartita, y hoy en día son controladas completamente por un pensamiento militarista.

Asimismo, “el empresariado pasa a ser el enemigo público número uno del estado, con todo aquel discurso de la lucha de clases, la explotación de la clase obrera y otras frases reconocidas en este modelo ideológico fracasado, cuyo objetivo es destruir y no construir” agregó.

El director de docencia del Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales de la Universidad Católica Andrés Bello, expresó que así como se intervinieron las elecciones sindicales en el año 1999, también se tomaron una serie de medidas plasmadas en la constitución nacional, se empezó a mencionar la propiedad colectiva de los medios de producción como una herramienta para alcanzar una igualdad en la repartición de la riqueza; también se proponía alcanzar un estado social y de justicia, cosa absolutamente novedosa en una carta magna o en cualquier tipo de normativa laboral; se proponía una economía mixta, es decir, ya había un cambio en el lenguaje pero también había un cambio ya planificado, que estaba planteado en el plan de desarrollo social y económico de la nación.

Las relaciones de producción anteriormente estaban en posesión de las empresas privadas, pero el gobierno por medio de la ideología socialista invirtió el orden de poder para que el estado tuviese control de la mayoría de las organizaciones, es decir, “reducir a la mínima expresión las empresas capitalistas privadas”. En el año 1999 teníamos un estimado de 12.700 empresas, hoy en día solo existen estimadamente 4.000, es decir, ha habido un plan orquestado para desindustrializar el aparato socio productivo del país, explicó.

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