Saqueos en Maracaibo

 Cámara de Comercio de Maracaibo: debe haber una política tributaria de consenso

08/02/2019

Por: Harianlys Zambrano

Venezuela atraviesa por la peor crisis económica, social y política de su historia moderna. Estamos en un proceso de “Depresión Económica” en medio de hiperinflación, donde los servicios públicos básicos funcionan con tantas limitaciones, que dificultan tremendamente las actividades regulares del comercio, la industria y las empresas de servicios.

En medio de esta situación, vemos con gran inquietud como la Alcaldía de Maracaibo y el Concejo Municipal, aprueban una nueva Ordenanza Tributaria denominada: ORDENANZA SOBRE LICENCIA E IMPUESTO A LAS ACTIVIDADES ECONÓMICAS, COMERCIALES, INDUSTRIALES, DE SERVICIO Y DE ÍNDOLE SIMILAR EN EL MUNICIPIO MARACAIBO DEL ESTADO ZULIA. Sobre dicha ordenanza, queremos resaltar los siguientes aspectos:

1) Tasas impositivas: la nueva ordenanza tributaria duplica (e incluso más) la mayoría de las tasas porcentuales utilizadas para calcular los impuestos a pagar, en función de las ventas declaradas por los contribuyentes, tal y como se observa en el Anexo Único clasificador de Actividades Económicas de la Ordenanza.

2) Se establece el concepto del “Mínimo Tributable” (Art.31 de la Ordenanza), el cual consiste en un monto mínimo que todo contribuyente debe pagar mensualmente, y el cual se calcula de acuerdo al equivalente de la “Criptomoneda Petro”, asignado según la actividad económica que haga el contribuyente.

3) Si bien la citada ordenanza aún no ha sido publicada, en ella se indica que entrará en vigencia a partir del 01 de enero de 2019.

Luego de revisar y estudiar detenidamente la nueva Ordenanza, la misma fue contrastada con lo establecido en materia tributaria en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1999), la Ley Orgánica del Poder Público Municipal (2010) y el Código Orgánico Tributario (2014).

De allí, la Cámara de Comercio de Maracaibo pasa a establecer las siguientes precisiones:

  • Aumento de las tasas impositivas municipales. En esta crisis económica que vive el país, el sector empresarial hace los mayores esfuerzos por no cerrar operaciones. El Gobierno Nacional ejecuta una serie de políticas públicas y un marco legal que lejos de promover la producción de bienes y servicios, coloca a las empresas contra la pared. Entre dichas medidas podemos mencionar las siguientes:

– Control de cambios

– Controles de precios

– Infraestructura y servicios públicos deficientes (servicio eléctrico, agua, gas, vías de comunicación y transporte público, entre otros)

– Inseguridad jurídica y expropiaciones

– Falta de disciplina fiscal que ocasiona la impresión de dinero inorgánico y por ende la hiperinflación)

– El Banco Central de Venezuela (BCV) aumenta del encaje legal bancario a sesenta por ciento (60%), lo cual deja a la banca nacional sin fondos disponibles para otorgar créditos a las empresas y ayudar a sobrellevar esta situación.

– Gran cantidad de impuestos directos e indirectos.

Ante este panorama ya de por sí difícil, ahora se plantea un aumento de los impuestos municipales.

Es harto conocido entre economistas y expertos en la materia, que en medio de recesiones o depresiones económicas, lo que procede es una disminución de los impuestos para reactivar el aparato productivo nacional. Si por el contrario, se lleva a cabo una subida impositiva considerable como la que proponen ahora la Alcaldía de Maracaibo y el Concejo Municipal, esto solo agudizará el espiral descendente de la economía regional, resultando en el cierre de más empresas y en la pérdida de los puestos de trabajo.

  • Establecimiento del “Mínimo Tributable”. De acuerdo con la nueva Ordenanza, se establecen dos (2) maneras de calcular los impuestos municipales que deben pagar las empresas o contribuyentes. La primera forma se calcula de acuerdo a un porcentaje de los ingresos brutos que califican como Base Imponible.

Como ya se mencionó anteriormente, estas tasas suben significativamente en la nueva Ordenanza, cuyo monto varía dependiendo del sector o clasificación del contribuyente.

Sin embargo se establece una segunda modalidad para el pago de impuestos municipales con la creación del “Mínimo Tributable”, el cual será un monto mínimo de impuestos municipales a pagar por los contribuyentes, calculado al equivalente de la “Criptomoneda Petro”, y asignado de acuerdo la actividad económica del contribuyente.

El “Mínimo Tributable” será el valor mínimo a pagar mensualmente en impuestos, sin tomar en cuenta los ingresos del contribuyente y mucho menos si ganó o perdió dinero durante el período gravado. Al final, el contribuyente paga el porcentaje aplicado a las ventas brutas ó paga el “´Mínimo Tributario”, es decir, el que sea mayor de los dos. En este sentido, se hace necesario evidenciar lo siguiente:

  1. El “Mínimo Tributable” se cobrará a los contribuyentes sin tomar en cuenta los ingresos del mismo, por lo que pudiese resultar un impuesto confiscatorio, especialmente para las pequeñas empresas. A manera de ejemplo, una zapatería (clasificación 03.061.001) pagaría un tres por ciento (3%) del bruto de sus ventas (sin incluir el IVA) ó quince (15) Petros al mes, lo cual, calculado al valor actual de dicha criptomoneda, que es de treinta y seis mil bolívares (Bs. 36.000,00) por unidad, daría un “Mínimo Tributable” de quinientos cuarenta mil bolívares (Bs. 540.000,00) cada mes. De allí que, si dicha zapatería vendió poco durante el mes por falta de inventario, o porque no funcionaron los puntos de venta, o porque no hubo electricidad, o por cualquier otra razón, estará obligada a pagar el “Mínimo Tributable”.

Es claro que este monto mínimo a pagar se irá incrementando en el tiempo cada vez que el Gobierno Nacional actualice el valor del Petro. Todo lo afirmado en este aparte entra en contradicción con lo señalado en el artículo 316 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (CRBV), el cual establece que “el sistema tributario procurará la justa distribución de las cargas públicas según la capacidad económica del o la contribuyente, atendiendo al principio de progresividad…”.

Asimismo, el artículo 317 de la CRBV dice textualmente que “… Ningún tributo puede tener efecto confiscatorio”. Finalmente, el Artículo 161 de Ley Orgánica del Poder Público Municipal (LOPPM), se reafirman los conceptos anteriores al establecer que “en la creación de sus tributos los municipios actuarán conforme a lo establecido en los artículos 316 y 317 de la Constitución de la República.

 En consecuencia, los tributos municipales no podrán tener efecto confiscatorio, ni permitir la múltiple imposición interjurisdiccional o convertirse en obstáculo para el normal desarrollo de las actividades económicas”.

  1. En la nueva Ordenanza Municipal, tanto el “Mínimo Tributable” como las multas, se establecen en Petros, el cual es una criptomoneda creada por decreto presidencial No. 3.196 de fecha 8 de diciembre de 2017.

Sin embargo, la Asamblea Nacional, de fecha 9 de enero de 2018, emite un acuerdo donde lo declara nulo el decreto No. 3.196, por considerar que el mismo es violatorio de la Constitución y las leyes. Luego, la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), emite un decretoconstituyente sobre el sistema nacional de Criptoactivos, que fue publicado en Gaceta Oficial No. 41.575 este 01 de febrero de 2019.

Luego de revisar todos estos el decreto presidencial No. 3.196 y el decreto-constituyente sobre el sistema nacional de Criptoactivos, podemos concluir que en ninguna instancia se menciona la utilización del Petro como unidad de cálculo para el pago de tributos u obligaciones tributarias. Al contrario, siempre se ha utilizado como referencia la Unidad Tributaria, tal y como se contempla en los artículos 91 y 92 del Código Orgánico Tributario.

  • Entrada en vigencia de la ordenanza. Si bien la nueva ordenanza fue aprobada el pasado 28 de diciembre, hasta el día de ayer, aún no había sido publicada. Siendo el impuesto a las actividades económicas, comerciales, industriales y de servicio, un impuesto anual (que puede ser cobrado mediante anticipos mensuales), lo que procede es que entre en vigencia el 01 de enero del año siguiente a su publicación.

Esto va en línea con lo establecido en el artículo 8 del Código Orgánico Tributario, el cual dice que “Cuando se trate de tributos que se determinen o liquiden por períodos, las normas referentes a la existencia o a la cuantía de la obligación tributaria regirán desde el primer día del período respectivo del contribuyente que se inicie a partir de la fecha de entrada en vigencia de la ley…”. Asimismo, el mismo artículo dice que “Ninguna norma en materia tributaria tendrá efecto retroactivo, excepto cuando suprima o establezca sanciones que favorezcan al infractor.”

Finalmente, el Artículo 205 de la LOPPM establece claramente acerca de los impuestos sobre las actividades económicas que “El período impositivo de este impuesto coincidirá con el año civil y los ingresos gravables serán los percibidos en ese año, sin perjuicio de que puedan ser establecidos mecanismos de declaración anticipada sobre la base de los ingresos brutos percibidos en el año anterior al gravado y sin perjuicio de que pueda ser exigido un mínimo tributable consistente en un impuesto fijo, en los casos en que así lo señalen las ordenanzas.”

  • Armonía fiscal. Ya que los pagos de impuestos municipales sobre actividades económicas pueden ser deducido del pago del Impuesto Sobre la Renta (ISLR), es fácil prever una disminución muy significativa en el pago del ISLR al Seniat, especialmente sobre la mayoría de las pequeñas y medianas empresas del sector comercio y de los servicios. De allí que se hace necesario cumplir con lo establecido en el Artículo 206 de la LOPPM, el cual afirma que “al establecer las alícuotas de su impuesto sobre actividades económicas, los municipios deberán ponderar la incidencia del tributo nacional o estadal en la actividad económica de que se trate”.

Es necesario conocer la opinión del Seniat, habida cuenta de su mayor experiencia tributaria y del impacto que esta ordenanza va a tener sobre el ISLR. Por todo lo antes expuesto, se hace necesario que el sector público y privado se reunan para dialogar y buscar las soluciones más adecuadas que permitan salir de esta crisis.

Empresas prósperas son entes que tributan, y a mayor tributación, mayor cantidad de ingresos tendrá la Alcaldía para desarrollar proyectos requeridos para las comunidades, sin necesidad de un aumento en la tasas y sin comprometer el empleo. Entendemos que en esta economía hiperinflacionaria, la Alcaldía quiera mejorar sus ingresos mediante un aumento en la recaudación tributaria.

Sin embargo, la manera como se plantea en medio de esta “Depresión Económica”, va a traer como resultado el cierre de más empresas y una mayor pérdida de puestos de trabajo. De allí que proponemos lo siguiente:

1) Mantener las mismas tasas impositivas de la ordenanza vigente.

2) No establecer un “Mínimo Tributable”. En su lugar, aplicar el llamado Monotributo solo para la economía informal.

3) Establecer el pago por anticipado MENSUAL de los impuestos municipales a las actividades económicas. Solo a través de políticas públicas orientadas a una economía de libre mercado y con seguridad jurídica, podrá haber las condiciones requeridas para una economía estable y la confianza necesaria para la inversión en el sector público y en el sector privado.

Cámara de Comercio de Maracaibo Febrero de 2019