El estado La Guaira es el escenario de una ambiciosa iniciativa socioambiental titulada “Nuestras Costas, Nuestro Futuro”, que inició en 2025 y se extenderá hasta 2027, buscando no solo preservar la biodiversidad marina, sino transformar radicalmente la calidad de vida de los habitantes de la parroquia Caruao.
Raúl González, presidente de la Fundación Potabilis, afirmó que una alianza entre la academia, ONG y la Unión Europea permitió este proyecto que busca fortalecer la resiliencia de las comunidades costeras.
González explicó, en el programa En Este País de Radio Fe y Alegría Noticias, que esta labor es posible gracias a un consorcio financiado por la Unión Europea, donde convergen las fortalezas de la Universidad Metropolitana (Unimet), la ONG Vitalis y Potabilis.
El proyecto se basa en la co-creación con los habitantes, atacando las carencias desde distintos ángulos técnicos y sociales: Potabilis implementa sistemas de potabilización modulares que operan con energías renovables; la Unimet lidera un diplomado en turismo sostenible y jornadas de limpieza de playas; y Vitalis se enfoca en el estudio de especies locales y programas de reciclaje en escuelas.
“No puedes llegar a una comunidad y decirle ‘vas a hacer esto’. Tiene que ser un proceso de escucha y trabajo conjunto para que la solución sea a largo plazo”, enfatizó González.
El emprendimiento como motor de conservación
Uno de los pilares más innovadores de esta iniciativa es la formación en “medios de vida”. González detalló una premisa fundamental: para que una comunidad se convierta en guardiana de su entorno, primero debe alcanzar una estabilidad económica básica.
A través de programas de formación técnica, actores clave como pescadores, agricultores y pequeños comerciantes están transformando su realidad.
El proyecto brinda herramientas para estructurar ideas de negocio sólidas y rentables, optimizar procesos de negociación para obtener precios justos y romper el ciclo de la economía de subsistencia, que históricamente ha sido el motor involuntario de la deforestación y la sobreexplotación de recursos naturales.
El objetivo final es la independencia. En esta fase se implementan los mecanismos de cobro y modelos de gestión financiera que permitirán a la comunidad administrar el proyecto de forma autónoma y sostenible en el tiempo.
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