Manufactura privada creció 9,9% en el primer trimestre de 2026

Foto cortesía El impulso

La manufactura privada venezolana registró un crecimiento interanual del 9,9% en su volumen de producción durante el primer trimestre de 2026. Este resultado, aunque se produce en un entorno de alta complejidad, confirma la consolidación de una tendencia de recuperación que ya suma seis años consecutivos de variaciones positivas.

El presidente de Conindustria, Tito López, subrayó que este desempeño es el testimonio de un sector que enfrentó una caída de más del 92% de su valor agregado del 2013 al 2020, sin embargo, ha logrado reconstruir capacidades con músculo propio.

“Nos hemos abocado a consolidar la expansión. Registrar un crecimiento del 9,9% demuestra que la inversión y la operatividad privada son la brújula económica del país. Hemos construido certezas donde había dudas; ahora, el objetivo es alinear las políticas públicas con este empuje para que todo el potencial de Venezuela se materialice de inmediato”, afirmó el vocero gremial.

Para los industriales, la producción podría ser significativamente mayor si se atendieran los nudos críticos que hoy actúan como un freno para la manufactura:

  • Entorno macroeconómico inestable: Ocupa el primer lugar entre los factores restrictivos de la manufactura, según el 68% de los industriales, afectando la planificación a largo plazo.
  • Brecha de la tasa cambiaria: Para el 56% de los industriales la diferencia entre los tipos de cambio presiona las estructuras de costos.
  • Excesivos tributos fiscales y parafiscales: La carga impositiva representó para el 66% uno de los factores que continúa drenando el flujo de caja operativo.
  • Falta de disponibilidad de divisas: El 61% respondió que la dificultad para acceder a moneda extranjera limita la reposición de materias primas.
  • Baja demanda nacional: 64% dijo que este factor sigue limitando la rotación de inventarios y la expansión de líneas de producción.
  • Escaso financiamiento bancario: Aunque ha mejorado levemente, el 47% aseguró que el acceso al crédito sigue siendo insuficiente para las necesidades de inversión.

El impacto sectorial: Contrastes en la manufactura

El crecimiento no ha sido uniforme. La ECI-I-26 revela una brecha profunda entre los sectores que han logrado adaptarse y aquellos que enfrentan a factores restrictivos que limitan su productividad.

Durante el primer trimestre, los sectores que mostraron el mejor desempeño y lograron capitalizar oportunidades en el mercado fueron fundición de metales y productos metálicos con un crecimiento del 53,2 %, seguido de autopartes con 46,1%, no metálicos con 17,1%; madera y papel, así como alimentos con 15,5%. Por su parte, bebidas registró un 12,8%, cerrando farmacéutico con un 4,0%. En contraste, las distorsiones golpearon con mayor fuerza sectores como maquinaria, equipo eléctrico y óptica, el cual registró una contracción del 20,5%, seguido de otras industrias con -18,2%, textil y calzado con -11,4%; químico con -8,3% y finalizando con plástico y caucho con -3,6%.

Al evaluar estos resultados, el presidente de Conindustria, Tito López, explicó que los sectores que logran crecer lo hacen a base de un esfuerzo titánico, pero aquellos que caen “nos advierten que el mercado interno sigue deprimido y que las distorsiones macroeconómicas están pasando una factura muy alta a líneas de producción enteras”.

Radiografía por tamaño: La vulnerabilidad de la pequeña industria

Mientras la gran industria reportó un crecimiento de la producción del 13,5% y la mediana industria alcanzó un 4,5%, la pequeña industria contrajo su producción en un -6,2%.

López explicó que los números no mienten y muestran una realidad que exige atención inmediata a la pequeña industria en medio de las actuales condiciones macroeconómicas.

“La pequeña industria es la que sostiene el empleo en nuestras regiones, y hoy necesita más que resiliencia: necesita oxígeno fiscal y operativo, así como apalancamiento financiero. Urge una simplificación de trámites acompañada de un alivio tributario diseñado a su medida. Si dinamizamos al pequeño productor, aceleramos el desarrollo de toda la cadena de valor”.

A pesar de estas asimetrías, la dinámica general del trimestre permitió una excelente noticia para el país: los industriales afirman que el nivel de empleo aumentó, lo que se tradujo en una mejora continua en las remuneraciones.

Incremento en la actividad productiva

La Utilización de la Capacidad Instalada (UCI) se ubicó en 48,4%, un avance frente al 45,8% del primer trimestre de 2025. López señaló que aún existe un 51,6% de capacidad disponible que representa una oportunidad de crecimiento inmediato si se aplican los incentivos correctos.

Este ligero incremento en la actividad ha permitido mantener la tendencia al alza en las remuneraciones del personal. Al cierre de este trimestre, el ingreso promedio en la industria manufacturera se situó en:

● Personal obrero: USD 291
● Profesionales: USD 562
● Cargos gerenciales: USD 1.155

En términos globales, la remuneración promedio de la industria alcanzó los USD 561, lo que representa un aumento del 12% en comparación con el mismo período del año pasado.

Financiamiento: Un leve crecimiento que no llega a todos

Si bien la cartera crediticia de la banca nacional ha mostrado signos de expansión, la ECI-I-26 refleja que solo el 27% de los industriales logró recibir financiamiento bancario en este período.

Para sostener sus operaciones e inversiones, los industriales han tenido que apalancarse principalmente a través de los aportes del capital de sus socios y el autofinanciamiento a través de beneficios retenidos.

«El flujo de caja propio nos trajo hasta aquí, pero el crédito bancario es el oxígeno natural de la manufactura. Una economía que aspira a expandirse agresivamente requiere financiamiento a escala. Es el momento de inyectar liquidez al sector que verdaderamente transforma al país», sostuvo.

Servicio eléctrico y autogeneración

Las fallas en el suministro eléctrico siguen siendo un obstáculo, reportándose un promedio de 47 cortes no programados durante el trimestre. López fue enfático sobre la realidad técnica de la autogeneración:

Aunque un alto porcentaje de nuestras industrias cuenta con autogeneración parcial (59%), es indispensable que las industrias se surtan del Sistema Eléctrico Nacional (SEN). Hay procesos de alta demanda que las plantas eléctricas de emergencia no pueden sostener continuamente. Requerimos de un suministro robusto para poder competir. La autogeneración es un apoyo invaluable, pero la competitividad exige infraestructura de primer nivel”.

Confianza y perspectiva histórica: El motor industrial frente a la expansión

A pesar de la vorágine de factores limitantes y de que la inflación y el tipo de cambio hacen que producir en Venezuela sea más costoso que importar, la visión del empresariado es decididamente propositiva. Ejemplo de esto es que la industria cerró el trimestre con un Índice de Confianza Industrial (ICI) de 15,2 puntos.

Para el presidente de Conindustria, este indicador refleja una lectura clara del entorno, apalancada por un momento histórico importante de expansión.

“Estamos ante una ventana de oportunidades única. La flexibilización de sanciones, a través de las licencias, la expansión de la industria petrolera, y la posibilidad que capitales extranjeros inviertan en el país configuran un nuevo panorama. En este contexto, es fundamental destacar la importancia del trabajo adelantado por el Ejecutivo, que continúa estableciendo alianzas estratégicas nacionales e internacionales que se traducen en bienestar económico para nuestro país y para todos los venezolanos. Ya demostramos nuestra capacidad productiva; hoy, con una perspectiva de crecimiento en 2026 de 13,6%, el mensaje es claro: en Conindustria estamos preparados para liderar y ser el mayor de los impulsos en esta nueva etapa económica de Venezuela”, concluyó.

NOTA DE PRENSA.