El 17 de marzo del 2026 será una fecha que recordarán todos los venezolanos con alegría y una sonrisa en el rostro, pues después de muchas desilusiones, finalmente, la suerte cayó del lado de Venezuela. El país es campeón del Clásico Mundial de Béisbol.
Y qué manera de conseguirlo. Frente a Estados Unidos y en su casa. En un loanDepot Park de Miami colmado con más de 30 mil almas, donde Venezuela fue más local que el Team USA y acabó imponiéndose por 3-2.
Con un Eduardo Rodríguez pletórico en la lomita en el día que más lo necesitó su país. Con una ofensiva que respondió en el momento más determinante del encuentro. Y con un cuerpo de relevistas sensacional, el cual supo salir adelante para abrochar la victoria.
Pese a las dudas que habían hacia su persona, E-Rod demostró por qué tiene tanto tiempo lanzando en el mejor béisbol del mundo y silenció a la ofensiva de Estados Unidos con 4.1 episodios extraordinarios, en los que apenas pudieron darle un imparable.
Sí, un lineup en el que habían nombres como los de Bobby Witt Jr., Bryce Harper, Aaron Judge y compañía fueron maniatados este martes frente a un pitcheo venezolano que solo flaqueó en el 8vo pasaje.
Para esa altura, la pizarra estaba a favor de los criollos por 2-0 gracias al fly de sacrificio de Maikel García en el 3er inning y el jonrón solitario de Wilyer Abreu en el 5to episodio.
Solo faltaban cuatro outs para alcanzar el tan anhelado objetivo, hasta que el loanDepot Park quedó en silencio. Un swing enorme de Harper en el 8vo capítulo, con un hombre en circulación, empató las acciones frente a un Andrés Machado que ni siquiera se atrevió a mirar dónde había terminado su pitcheo.
En ese momento volvieron a emerger los fantasmas del pasado. Aquellos en los que tantas veces el país se quedó a las puertas de lograr algo grande y falló. Como en la edición 2023 del Clásico, cuando Trea Turner conectó aquel recordado grand slam frente a Silvino Bracho. Pues hoy, la suerte cayó del lado venezolano.
Con un hombre en la segunda base, y después de varios pitcheos, Eugenio Suárez puso de pie a todo un país al pegar una línea entre el centro y la izquierda que llevó a Sanoja hasta el plato con el 3-2 que le devolvió la esperanza los fanáticos.
Esto le dejó la mesa servida a Daniel Palencia, quien no le dio la mínima posibilidad de una remontada a los rivales y consiguió el rescate más valioso de su carrera al terminar el 9no por la vía rápida con un par de ponches.
La dulce victoria del campeonato quedó en manos de Andrés Machado, la derrota fue para Garrett Whitlock y el MVP del Clásico Mundial para Maikel García.
Por primera vez en la historia, Venezuela es el rey del béisbol en el planeta.
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