Agua Clara: contaminación por mercurio amenaza la salud y los ecosistemas venezolanos 

María Eugenia Gil, directora de comunicaciones de la Fundación Agua Clara, alertó sobre el impacto de la contaminación por mercurio en Venezuela durante una entrevista en el programa Háblame Bajito de Radio Fe y Alegría Noticias, donde afirmó que se trata de un problema “de larga data” vinculado a la minería artesanal y de pequeña escala en el sur del territorio nacional.

Gil precisó que el mercurio es un neurotóxico capaz de afectar el desarrollo del sistema neuronal y la capacidad cognitiva, con impactos que dependen de la etapa de la vida en la que ocurra la exposición. 

Señaló que esta sustancia, utilizada para amalgamar el oro en el Arco Minero del Orinoco y en estados como Amazonas, Bolívar y Delta Amacuro, se transforma en metilmercurio al interactuar con las bacterias de los ríos y suelos, volviéndose altamente dañino y persistente en el ambiente.

Según ella, la contaminación se incorpora a la cadena trófica cuando los peces y otros organismos acuáticos absorben el compuesto, lo que posteriormente genera acumulación en el organismo humano. 

“Nos vamos comiendo eso y vamos acumulando el mercurio en nuestro cuerpo”, advirtió, al tiempo que planteó que algunos diagnósticos de trastornos del neurodesarrollo en niños podrían estar asociados a exposición mercurial.

Apropiación indebida del patrimonio natural

La representante de la Fundación Agua Clara recordó que en el país existe un decreto que prohíbe la tenencia, comercialización, uso y almacenamiento del mercurio, aunque sostuvo que la restricción habría derivado en un contrabando de la sustancia.

A su juicio, la minería predominante en Venezuela carece de tecnologías avanzadas que eviten el uso del metal, lo que incrementa los riesgos de contaminación especialmente para los indígenas de la zona.

Igualmente, denunció la presencia de actividades mineras en áreas protegidas y de alto valor ecológico, como el Parque Nacional Canaima, la Reserva de Biósfera Alto Orinoco-Casiquiare y el Parque Nacional Yacapana, prácticas que calificó como una “apropiación indebida del patrimonio natural” y que alteran ecosistemas únicos. “Los parques nacionales fueron creados para proteger espacios que no existen en otro lugar del mundo. Entonces, cómo vamos a romper ese equilibrio”, cuestionó.

La especialista asoció esta problemática con otros episodios de degradación ambiental, como las aglomeraciones, ruido excesivo y uso de productos químicos durante el carnaval en el Parque Nacional Morrocoy; así como carreras de motos y bicicletas en El Ávila. 

En su opinión, estos hechos reflejan “una visión mercantilista de la vida” y un problema estructural asociado al incumplimiento de convenios internacionales.

Medidas internacionales contra la contaminación por mercurio

En ese contexto, Gil destacó la relevancia del Convenio de Minamata, acuerdo global que establece medidas para reducir y eliminar el uso de mercurio. Mencionó avances logrados en distintos países, como la eliminación de amalgamas dentales y de termómetros y tensiómetros de mercurio.

Informó que la Red Internacional para la Eliminación de Contaminantes (IPEN) prepara una propuesta de enmienda para prohibir el comercio mundial de mercurio y restringir su uso en la minería artesanal. 

Asimismo, anunció que trabajan en la elaboración de un informe sobre la situación del mercurio en el país, el cual será presentado ante el IPEN y en la próxima reunión del Acuerdo de Escazú.

RADIO FE Y ALEGRÍA