Tito López, presidente de la Confederación de Industriales de Venezuela (Conindustria), analizó el panorama actual del sector manufacturero, destacando la relación intrínseca entre la capacidad operativa de las empresas y la mejora progresiva de las remuneraciones de los trabajadores.
Según los datos del boletín correspondiente al cuarto trimestre de 2025, el ingreso promedio en el sector industrial muestra una tendencia al alza, aunque todavía lejos de los niveles óptimos. López detalló que las remuneraciones totales se ubican actualmente de la siguiente manera:
- Obreros/Operarios: El promedio ronda los 270 USD.
- Promedio profesional: Se sitúa cerca de los 530 USD.
- Cargos gerenciales: Alcanzan aproximadamente los 1.000 USD.

López enfatizó que estas cifras han mostrado una recuperación paulatina desde los 230 USD registrados en trimestres anteriores. Sin embargo, subrayó que, para profundizar estos ajustes, es imperativo elevar la capacidad instalada de la industria, que actualmente opera al 52,7%.
Uno de los puntos álgidos es el esquema de bonificaciones que predomina en el país. López explicó que este modelo responde a una necesidad de protección ante la carga del pasivo laboral que afecta a las estructuras empresariales.
- Mipymes: Representan el 85% del parque empresarial venezolano (empresas de 5 a 100 empleados) y son las que más recurren a la bonificación para mantener la operatividad.
- Empresas grandes Tienden a ser más formales y transparentes en la declaración del sueldo base debido a sus estructuras de costos.
- Beneficios adicionales: Sectores con contratos colectivos (como el farmacéutico o químico) complementan los ingresos con beneficios no monetarios como alimentación y artículos de higiene.
Divisas y financiamiento: Los nudos críticos
El acceso a divisas mediante subastas ha mostrado signos de movimiento desde enero de 2026, con liquidaciones que han oscilado entre los 180 y 500 millones de dólares. No obstante, el presidente de Conindustria advirtió que sectores transversales como el químico, plástico, autopartes y textiles aún no reciben el flujo necesario, operando en algunos casos por debajo del 30% de su capacidad.
«Para que las ruedas sigan girando, el número de subastas debe ser progresivo, mensual y transversal a todos los sectores, no solo alimentos y medicinas». Destacó López.
Asimismo, señaló que la falta de financiamiento bancario es un lastre mayor. Actualmente, el crédito representa menos del 3% del PIB (3.000 millones de dólares), cuando el sector requiere al menos 14.000 millones de dólares para inversión en tecnología y materia prima.
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