IA con pensamiento estratégico: El camino para crear valor real en las empresas

En el marco del foro «La digitalización impulsada por la IA», organizado por Fedecámaras, el reconocido consultor y conferencista Carlos Jiménez compartió una visión crítica y estratégica sobre la adopción de la inteligencia artificial (IA) en el entorno corporativo y su impacto en el consumidor latinoamericano.

Jiménez envió un mensaje contundente a los líderes empresariales: la tecnología por sí sola no es la solución; el éxito reside en el juicio humano y el pensamiento estratégico.

Venezuela frente al mundo: Adopción y expectativas

Jiménez destacó que la adopción de la IA a nivel global es masiva, alcanzando el 78% de utilización en las empresas según estudios de McKinsey. En el caso de Venezuela, la cifra se sitúa actualmente cerca del 40%, pero con una tendencia de crecimiento acelerada: la disposición de las empresas locales a implementarla en el corto plazo eleva esa proyección a niveles cercanos al 80%.

Sin embargo, el consultor advirtió sobre una brecha importante: «Decir que uso IA es un ‘check’ fácil de cumplir, pero menos del 30% de las empresas la han integrado de forma estratégica y transversal».

¿Para qué están usando las empresas la IA?

Según los datos presentados, el uso de esta tecnología se concentra principalmente en tres áreas funcionales:

  • Marketing y Ventas (55% – 65%): Creación de contenidos y automatización de campañas.
  • Tecnología (IT): Automatización de procesos internos.
  • Servicio al Cliente: Implementación de bots y optimización de operaciones.

Desde una perspectiva de resolución de problemas, Jiménez clasificó la utilidad de la IA en tres pilares: Predicción (democratizando los modelos de forecast para PyMEs), Comunicación (mensajes personalizados) e Interacción (comandos de voz y aplicaciones no-code).

Para Carlos Jiménez, la pregunta: ¿Cómo usar la IA? Es incorrecta si no se ha respondido primero cuáles son los retos del modelo de negocio. El liderazgo necesario para esta era no es puramente técnico; de hecho, solo el 18% de las capacidades requeridas involucran comprensión tecnológica, mientras que el resto se basa en visión, liderazgo y orientación al cambio.

«La tecnología reemplaza habilidades y procesos, pero no reemplaza a las personas. El juicio humano es lo que se vuelve más valioso», concluyó Jiménez, invitando a las organizaciones a comenzar siempre por el problema y no por la herramienta.

Escucha aquí el audio completo de la entrevista: