El precio del tomate en Caracas ha subido un 391 % en solo 30 días, lo que afecta seriamente los presupuestos familiares. Este aumento refleja la inflación y el desajuste en la cadena de suministro, obliga a muchos a buscar alternativas más económicas, aunque menos saludables.
Caracas. En las últimas semanas, el tomate, un producto tan cotidiano en las mesas venezolanas, se ha convertido en un lujo inaccesible para muchos caraqueños. Su precio ha subido un 391 %, al pasar de Bs. 460 a Bs. 2225 en apenas 30 días, lo que ha golpeado fuertemente los presupuestos familiares.
Este aumento refleja no solo la volatilidad de los precios en los mercados, sino también el impacto de la inflación y las dificultades en la cadena de suministro que siguen afectando al país.
Sin embargo, este aumento ha forzado a algunos a buscar alternativas, como salsas industriales o puré de tomate, que aunque más económicos, no ofrecen el mismo sabor ni valor nutricional.
Según el Centro de Documentación y Análisis de la Federación Venezolana de Maestros (Cendas-FVM), la canasta alimentaria familiar de marzo de 2026 alcanzó los $692,32, equivalentes a Bs. 308.084,33 para finales de mes. El rubro de frutas y hortalizas, que incluye el tomate, ha sido uno de los más afectados por la inflación.

La sorpresa del mercado
Para León, el tomate es un producto insustituible por otras frutas o hortalizas, por lo que lamenta su aumento de precio, que calificó de “exagerado”.
“Estas son las sorpresas que uno se lleva cada vez que bienes al mercado. El mes pasado el kilo de tomate no llegaba a Bs.500 y ahora me pidieron Bs. 2.200, lo cual me parece exagerado. Voy a buscar en supermercado a ver si se consigue un poco más económico y de no ser así, me tocará esperar a que baje de precio para volver a comer tómate, porque es algo insustituible para las ensaladas”,dijo
Además, afirmó que ya ha tenido que sacrificar el consumo de aguacate, pimentón y limones debido a sus altos precios.
“Los aguacates no se pueden comprar, el pimentón también está muy caro, el limón subió de precio para Semana Santa, como pasa todos los años, y después baja, pero en esta oportunidad se quedó por allá arriba y la última vez que pregunté me pidieron $ 3,5 por kilo. Llegará un momento en que uno no podrá comprar absolutamente nada”, añadió.
Advirtió que el aumento de precios en los últimos dos meses ha sido considerable y reconoce que el presupuesto alimentario cada vez rinde menos.

Tocará pasar a lo industrial
Dolores, quien se encontraba en el mercado de Guaicaipuro, señaló que el tomate dejará de formar parte de sus compras cotidianas hasta que se estabilice el precio y considera optar por opciones industriales para seguir consumiéndolo.
“En mi casa usamos el tomate para todo, hacemos ensaladas, salsas para la pasta, pico e´gallo, hasta a las arepas y los sándwich le ponemos, pero ahorita está demasiado costoso y no lo voy a comprar. Nos tocará utilizar salsa de pasta de pote o comprar puré de tomate y hacer la salsa, porque sale más económico que comprar el tomate natural”, explicó.
La sustitución de productos frescos por opciones industriales es una tendencia que crece entre los consumidores caraqueños, quienes buscan alternativas más económicas sin sacrificar el sabor en sus platos.
En el área de víveres, la salsa de pasta de 500 gramos se cotiza en Bs. 1800. Mientras tanto, el tomate pelado nacional de 800 gramos cuesta Bs. 3600, lo que supera ampliamente a las versiones importadas, que se ofrecen a un precio promedio de Bs. 2500.

Fin de temporada
Un vendedor de tomates en los alrededores de Quinta Crespo explicó a Crónica Uno que el aumento de precio se debe a que la mayor cosecha en el país ocurre entre enero y abril, por lo que no descarta que en las próximas semanas el precio siga subiendo.
“El tomate para esta época siempre comienza a subir, porque es temporada baja. Eso pasa con todos los productos que vienen del campo, cuando hay mucha cosecha los precios bajan, pero cuando el producto escasea entonces comienza a subir. Ahorita yo lo tengo en $ 4 el kilo y es posible que siga subiendo”, alertó.
El aumento de los precios en los mercados es una muestra clara de cómo los productores y mayoristas están luchando con los costos adicionales, incluidos los de transporte y la inflación.
El comerciante reveló que los precios en los mayoristas también han aumentado en las últimas semanas, debido al costo del transporte y la inflación.
“Uno también pide explicaciones cuando uno va a comprar al mayorista y el producto te lo venden mucho más caro. Ellos dicen que ahora tienen que traer el tomate de los andes y como hay que rodar más entonces el transporte, la gasolina y todo eso se lo agregan al precio, por eso yo lo tengo que vender a $4 el kilo”,detalló.
Al ser consultado sobre el costo de la cesta de tomate, prefirió no revelarlo, aunque productores consultados mencionaron que una cesta de 22 kilos puede costar entre $25 y $30.

Más económico en supermercados
Nuevamente, el supermercado es la principal opción para los consumidores que buscan el kilo de tomate más barato. La diferencia de precios entre el mercado popular y los supermercados pone de manifiesto la fuerte intermediación en la cadena de distribución de alimentos en Venezuela, lo que aumenta considerablemente los precios finales.
El precio promedio ronda los $3,90 el kilo haciendo una comparación entre Central Madeirense, Gama, Luvebras y Automercados Plazas.
Cabe destacar que el precio del tomate experimenta un aumento cercano a 500 % en su trayecto desde el campo hasta la ciudad, lo que evidencia el impacto de la intermediación, la inflación y el transporte en el precio final.
Tanto comerciantes como consumidores coincidieron en que si esta tendencia continúa, el impacto será aún más grave para las familias que dependen de productos frescos para su alimentación diaria.
CRÓNICA UNO



























