El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) está listo para reiniciar sus operaciones con Venezuela, luego de que el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM) anunciaran la reanudación de sus vínculos con el país.
Según informó LatinFinance, medio especializado en finanzas de la región, este movimiento representa el primer paso para restaurar el acceso de Venezuela al financiamiento multilateral y apuntalar su economía.
Un portavoz del Banco Interamericano de Desarrollo, con sede en Washington, declaró a LatinFinance que la institución cuenta con un proceso específico para el reinicio de actividades y estará lista para actuar una vez que dicho proceso concluya. «Creemos que este es un paso importante para reinsertar al país en la comunidad internacional», destacó el vocero.
El mes pasado, el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo, Ilan Goldfajn, adelantó que el grupo ya ha elaborado estudios y planes sobre cómo desplegaría sus recursos en el país, identificando los sectores clave, los montos necesarios y las estrategias para involucrar al sector privado.
Según Goldfajn, la institución solo estaba esperando el momento adecuado para que los recursos pudieran comenzar a fluir.
El jueves pasado, el FMI confirmó a través de un comunicado que sus países miembros acordaron reanudar el trato institucional con Venezuela, poniendo fin a una pausa que se mantenía desde 2019 por cuestiones relacionadas con el reconocimiento del gobierno.
Kristalina Georgieva, directora Gerente del FMI, expresó a través de la red social X que este paso, guiado por la visión de sus miembros, permite al Fondo volver a involucrarse de una manera que beneficiará en última instancia al pueblo venezolano.
El enfoque inicial y la reestructuración de la deuda
Nigel Chalk, director del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI, indicó el viernes que Georgieva mantendrá conversaciones con las autoridades de Venezuela.
Chalk subrayó que la prioridad principal de los prestamistas es construir un panorama diagnóstico de la economía, con un enfoque particular en el desarrollo de capacidades.
«Trabajaremos estrechamente con las autoridades venezolanas en los próximos días, semanas y meses», afirmó Chalk durante una conferencia de prensa en el marco de las reuniones de primavera del FMI y el Banco Mundial. «Hay mucha buena voluntad del lado venezolano y un gran apetito del nuestro para trabajar con el país».
Aunque el FMI ya tiene un equipo preparado para asistir a Venezuela rápidamente, aclaró que todavía es prematuro establecer fechas para discutir cuestiones de financiamiento y reestructuración de deuda.
De manera paralela, el Banco Mundial anunció la reanudación de sus relaciones con el país, una decisión que, según indicó, fue guiada por los resultados del proceso de votación interna del FMI.
A principios de este año, la agencia Fitch Ratings estimó que un paquete de apoyo del FMI permitiría a Venezuela saldar compromisos con otros prestamistas multilaterales. Fitch calcula que el país adeuda aproximadamente 4.000 millones de dólares a diversas instituciones, entre las que se incluyen el Banco Interamericano de Desarrollo y el banco de desarrollo latinoamericano CAF.
En un panorama más amplio, el Atlantic Council estima que la deuda total de Venezuela supera los 150.000 millones de dólares, cifra que incluye pasivos masivos con China, Rusia y múltiples tenedores de bonos privados.



























