Atenas: Consumo en unidades creció 3,3% en el primer trimestre con el mayor índice de confianza desde 2022

Este año -ya se sabe- comenzó en Venezuela de modo turbulento, pero con expectativas altamente positivas de crecimiento económico. Este escenario lleva directamente a la pregunta sobre cómo se comportó el consumo en el primer trimestre de este año.

Pedro Quintana es socio director de Atenas Grupo Consultor, una de las firmas que mide el comportamiento del consumo más reconocidas en el mercado venezolano.

El experto dijo a Banca y Negocios que, en el segmento de hogares, el primer trimestre inició con un desempeño positivo en las cestas de consumo masivo.

Al cierre de los primeros tres meses de 2026, hubo «un crecimiento en unidades de 3,3% en comparación al mismo período del 2025. Si abrimos los datos por cestas en unidades, y comparamos el primer trimestre de 2026 versus el mismo lapso de 2025, los alimentos básicos incrementaron 2,8%bebidas no alcohólicas subieron 7,9%, proteínas 2,1% y mantenimiento del hogar 4,7%«.

«También hubo cestas que cayeron en unidades como la de cuidado personal, con un descenso leve de -0,2% y lácteos con una baja de -3,6%”, precisa Quintana.

Competencia en los canales: el moderno avanza

Pedro Quintana expresó que -ciertamente-. el mes de enero fue clave en este trimestre, “pues los índices de gastos de dicho mes fueron superiores a lo esperado por todos”.

Ahora bien, ¿Qué ocurrió con los canales de ventas? Quintana relata que el canal tradicional (abastos, bodegas, supermercados independientes, panaderías, farmacias independientes, charcuterías y frigoríficos) sigue siendo el de mayor penetración, donde se concentró el 59,7% de los gastos de compra de los hogares.

Mientras tanto, el canal moderno (Supermercados y farmacias cadena, bodegones) captó el restante 40,3%.

Sin embargo, Quintana acota que “el canal moderno siguió ganando terreno ante el tradicional, porque sigue cumpliendo con el tipo de cambio oficial y ofrece más opciones de pago”.

El mayor índice de confianza desde 2022

En el primer trimestre de 2026 el índice de confianza que mide Atenas, alcanzó los 58 puntos (sobre 100) con un incremento de 16 puntos en comparación a la última medición del cuarto trimestre del año pasado, cuando se ubicaba en 42 puntos.

“Este nivel de confianza de 58 puntos supera al del año 2022 que llegó a promediar 54 puntos. Recordemos como fue ese año, cuando la frase más escuchada era ‘Venezuela se arregló’, la cual fue controversial, pero en materia económica si hubo aspectos que generaron mucha expectativa positiva y confianza en el consumidor”, relata Quintana.

El socio director de Atenas Grupo Consultor calibra que ahora el reto es la competitividad de las empresas nacionales o de las compañías extranjeras que operan en este mercado, ante el inminente ingreso de nueva competencia foránea con ventajas de todo tipo.

El bolívar resiste, pero el dólar es el preferido

Como punto final, Pedro Quintana ofrece un dato interesante: “En relación con la moneda usada para cancelar las compras, en el primer trimestre, los hogares pagaron sus compras empleando bolívares en un 85,95%»

Mientras que los pagos en dólares representaron 9,92% del total y los  pesos colombianos el restante 4,12%.

«Si comparamos este mismo período con el año 2025, vemos que los bolívares incrementaron su uso en 1,58 puntos porcentuales y los dólares decrecieron en 1,67 puntos en este trimestre”, explica Quintana.

Diversos estudios de firmas de análisis económico señalan que, a pesar de que el bolívar es la moneda que más circula, no es la preferida por los venezolanos, quienes tienen décadas afectados por una devaluación pertinaz del signo monetario nacional.

La mayoría de los comercios y servicios aceptan dólares en efectivo, aunque suele haber problemas para dar «vuelto», lo que ha impulsado métodos alternativos.

Los bancos nacionales ofrecen cuentas en divisas de libre convertibilidad. A través de ellas se realizan pagos móviles o transferencias electrónicas, cuyos montos son debitados directamente de los fondos en dólares, pero liquidados en el equivalente en bolívares para el momento de la operación.

El uso de aplicaciones de pago digitales (como Zelle o plataformas internacionales) es cada vez más frecuente, especialmente para cancelar montos medianos o grandes entre particulares y comercios.

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