Capital en Tacones, un nuevo espacio dirigido a mujeres emprendedoras, empresarias y determinadas a superar barreras económicas y financieras, se estrenó en Fedecámaras Radio de la mano de Rina Poleo, locutora y asesora financiera.
Aunque progresivamente la incorporación social, política y económica de la mujer está en su mejor punto a nivel histórico al promoverse una mayor equidad de género y oportunidades, en la actualidad el manejo de las finanzas y la economía está dominado por hombres a nivel mundial. Conocer las estrategias de mujeres que han logrado traspasar esta barrera puede ayudar a empoderar a más mujeres.
En el país, al hablar de mujeres, economía, finanzas y liderazgo, una de las primeras referencias es la señora Magdalena De Luca. Ella es además una referente a nivel tecnológico, un área donde las mujeres también son minoría. De Luca es CEO de Sydven y Soluciones Láser, es estratega con presencia en 17 países y reconocida por la revista Forbes como una de las 50 mujeres más poderosas de la región.

Con ella se inicia este nuevo proyecto de educación, empoderamiento e inspiración.
La paradoja de la tecnología
La trayectoria de Magdalena De Luca no solo se centra en la aceptación y adaptación tecnológica, sino también en la humanización en el campo empresarial.
Su enfoque parece responder a dos de los formidables retos empresariales de la actualidad: ¿cómo adaptar nuevas tecnologías y, en el camino, cómo mantener la premisa de que las personas siguen siendo el bien más preciado de una empresa?
En la periferia de estos significativos retos, a las empresas se les suma la necesidad de promover la equidad de género y de oportunidades.
«Hoy día es un reto importante lograr una humanización con equidad porque parece que todo el mundo quisiera anteponer la tecnología a todo y definitivamente la tecnología no lo es todo. Es el formidable habilitador, como lo ha sido desde el día cero».

Para De Luca, la tecnología no debe tomarse como una sustitución de las posiciones humanas dentro de las empresas. En cambio, debe usarse, entre otras cosas, para impulsar la equidad y la gestión efectiva del trabajo.
«El centro somos los humanos. Dentro de ese centro que somos los humanos, nosotros somos los que vamos a decidir las estrategias en las organizaciones y los que vamos a manejar la tecnología. La tecnología no se antepone nunca al humano».
La gran aliada
La tecnología es una aliada para las empresas y organizaciones, para los países y para las mujeres. La tecnología puede verse, sin caer en generalidades, como la solución o la oportunidad de solución de la mayoría de los problemas de la humanidad, entre ellos, la equidad.
Luchar contra los sesgos y encontrar un amplio abanico de oportunidades laborales que sobrepasan barreras como la presencialidad es un «gran poder que da la tecnología, y es un gran poder en el cual nosotros estamos avanzando», valoró Magdalena De Luca.
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