La gestión preventiva en las empresas venezolanas es clave para la continuidad operativa

La seguridad y salud laboral en Venezuela suele ser percibida por muchas organizaciones como un laberinto de trámites burocráticos y un centro de costos obligatorio. Sin embargo, en el dinámico entorno económico actual, la gestión preventiva se ha transformado en un pilar de continuidad operativa y sostenibilidad financiera. Para profundizar en esta realidad, conversamos con Elio Pimentel, ingeniero industrial, TSU en seguridad industrial, bombero y director de EPSICA, empresa consultora con 15 años de trayectoria en el país.

La punta del iceberg: Recursos Humanos vs. El Servicio de Seguridad

Uno de los primeros puntos de distorsión que identifica Pimentel en las empresas es la confusión de roles entre el departamento de gestión humana y las estructuras técnicas de prevención. Si bien recursos humanos es la punta del iceberg por trabajar directamente con el personal, la norma técnica del servicio de seguridad y salud en el trabajo, comúnmente conocida en el medio como la «norma técnica 03″ aunque carezca de esa codificación oficial en la gaceta exige un personal especializado y con una formación técnica muy específica según el tamaño y tipo de organización.

«La seguridad laboral va mucho más allá del factor humano», señala Pimentel. La legislación exige que quienes lideren estos procesos cuenten con las competencias y la acreditación formal ante el INPSASEL para poder diseñar, ejecutar y evaluar los programas de seguridad.

El experto advierte que la falta de inversión en el mantenimiento preventivo de las instalaciones, la ausencia de dotación adecuada de equipos de protección y la inexistencia de simulacros o adiestramiento continuo configuran los principales agentes generadores de siniestralidad. La seguridad basada en la organización no puede depender de la buena suerte, sino de un sistema que mida y controle de manera científica el nivel de riesgo que la empresa realmente puede y debe soportar.

«El emprendedor o el que tiene una micro o pequeña empresa desconoce la ley o ve esto como algo costosísimo», explica el director de EPSICA.

Existe la creencia errónea de que ciertas obligaciones fiscales o laborales, como el registro en el Inces, aplican solo a partir de un número mínimo de trabajadores (seis, por ejemplo). No obstante, Pimentel aclara una realidad contundente: las exigencias del Inpsasel en cuanto a la conformación de delegados de prevención, comités de seguridad y salud, servicios médicos y el desarrollo del programa de seguridad son de obligatorio cumplimiento a partir de un (1) solo trabajador.

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