Rodienca: 35 años de legado familiar y apuesta por la industrialización de Venezuela en 2026

RODIENCA

En el complejo ecosistema económico venezolano, pocas empresas logran combinar la tradición familiar con una agilidad disruptiva. Rodienca, una referencia nacional en el mercado de ruedas y rodamientos nacida en 1991, es una de ellas. Benily Ramos, directora Comercial y General, es quien lidera la transición de la compañía hacia una nueva era de modernización y servicios especializados.

Para Ramos, el secreto de la longevidad de Rodienca no es un misterio guardado bajo llave, sino una capacidad de respuesta constante. «Adaptarse a los mercados es sumamente importante, al igual que la diversificación de los productos», afirma. La empresa ha dejado de ser solo una comercializadora de piezas para convertirse en una proveedora de servicios e inspecciones, buscando una relación más profunda con el cliente que trascienda la simple venta.

Tras el fallecimiento de su fundador en 2021, Benily Ramos asumió el reto de equilibrar el legado de su padre con las demandas del siglo XXI. Con una maestría en negocios y experiencia en mercadeo, Ramos ha impulsado una transformación interna:

  • Modernización de espacios: Renovación de la infraestructura física.
  • Digitalización de procesos: Optimización de la operatividad para competir con estándares modernos.
  • Enfoque profesional: Separar la relación familiar de la comercial para garantizar la eficiencia.

Históricamente, el fuerte de Rodienca fue el B2B (negocio a negocio). Sin embargo, la empresa ha sabido leer el auge de los nuevos emprendedores en Venezuela.

«Buscamos marcas de cargas medianas y domésticas para atender a ese mercado sin abandonar la industria ni el retail», explica Ramos.

Este equilibrio se sustenta en una asesoría técnica técnica rigurosa. Rodienca no solo vende una rueda; estudia factores como la superficie, el peso y condiciones ambientales (como la exposición a la humedad o químicos) para garantizar que el producto sea el ideal. Esta confianza les permite ofrecer hasta un año de garantía en sus líneas de fabricación propia, como la industrial de hierro poliuretano.

De cara al cierre de este año, los objetivos de Rodienca son claros y ambiciosos. La empresa se está preparando para un proceso de industrialización del país, con la mirada puesta en:

  • Robustez del portafolio: Fortalecer su presencia en el sector industrial pesado.
  • Proyectos petroleros: Capitalizar las nuevas aperturas en el sector energético.
  • Acompañamiento nacional: Estar de la mano con la evolución económica del país.

    Con casi 35 años de historia, Rodibenca demuestra que la clave para sobrevivir no es solo resistir la ola, sino saber cómo montarse en ella con innovación y visión estratégica

    Escucha la entrevista completa haciendo clic aquí: