Una nueva y masiva filtración de datos ha puesto en jaque la seguridad de más de mil millones de personas en todo el mundo.
El incidente, vinculado a una infraestructura de Inteligencia Artificial (AI) mal protegida, ha dejado al descubierto una combinación crítica de documentos de identidad, direcciones de correo electrónico y números de teléfono.
Investigadores de seguridad localizaron una base de datos alojada en la nube que no contaba con protección por contraseña ni ningún tipo de cifrado, reportó Forbes.
Según los informes preliminares, el conjunto de datos parece haber sido recopilado por un sistema de entrenamiento de modelos de lenguaje que rastreó de forma indiscriminada fuentes de datos públicas y privadas sin los controles de privacidad adecuados.
Entre la información filtrada se encuentran versiones digitalizadas de pasaportes y licencias de conducir, más de mil millones de correos electrónicos únicos vinculados a nombres reales y números de telefonía móvil que podrían facilitar ataques de suplantación de identidad y campañas masivas de phishing.
Lo que hace que esta exposición sea particularmente preocupante es el origen de la recolección de datos, ya que las empresas de IA están bajo una presión extrema para alimentar sus algoritmos con volúmenes masivos de información, lo que a menudo lleva a ignorar protocolos básicos de seguridad en lo que los analistas ya califican como el lado oscuro de la carrera armamentista tecnológica.
Aunque todavía se está determinando el origen exacto de la base de datos, con sospechas sobre una startup con sede en Asia, el riesgo de robo de identidad es inminente.
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