Estados Unidos ha fortalecido su presencia militar en Oriente Medio desplegando tres portaaviones y elaborando nuevos planes de ataque, con el propósito de presionar a Irán para que acepte restricciones a su programa de armas y permita la reapertura del estrecho de Ormuz al tráfico comercial.
Washington busca forzar a Irán a negociar imponiendo un bloqueo naval desde el 13 de abril de 2024. Según el informe del Comando Central, este dispositivo involucra tres portaaviones, más de 200 aeronaves y 15.000 efectivos, y la operación de 12 buques en la región y siete navíos en el océano Índico. El objetivo central es limitar la capacidad bélica iraní, restringir el programa nuclear y asegurar la libre navegación de energía y mercancías en el estrecho de Ormuz.
El despliegue simultáneo de los portaaviones USS Abraham Lincoln, USS Gerald R. Ford y USS George H.W. Bush marca la primera vez en décadas que coinciden tres unidades de este tipo en Oriente Medio. Estas embarcaciones operan como núcleo de una estrategia diseñada para endurecer la postura de Washington frente a Teherán y asegurar los intereses estratégicos estadounidenses, informó el medio.
Refuerzo militar estadounidense en la región
La actividad naval incluye interceptar y redirigir embarcaciones sospechosas de transportar recursos iraníes. De acuerdo con CNN, hasta el jueves pasado, las fuerzas estadounidenses habían inspeccionado 33 barcos y abordado al menos tres, entre ellos uno con cargamento de petróleo procedente de Irán. Uno de estos abordajes se produjo en el océano Índico, aproximadamente a 3.200 kilómetros del golfo Arábigo.
El bloqueo naval que se inició el 13 de abril endureció el cerco a Irán después de que el país cerrara de hecho el estrecho de Ormuz a la navegación internacional. Tales acciones han provocado tensiones en el comercio energético global e incrementado la preocupación por la estabilidad regional.
INFOBAE


























