Apertura del mercado interno de combustibles: Una apertura urgente en Venezuela

La reactivación económica de Venezuela y la sostenibilidad del sistema de hidrocarburos dependen de una reforma profunda: la apertura del mercado interno y la eliminación definitiva de los subsidios. Así lo afirmó Ramón Castro Pimentel, experto con más de 50 años en la industria petrolera y exvicepresidente de Deltaven, en una entrevista exclusiva para Fedecámaras Radio.

Para Castro Pimentel, es «imprescindible» derogar la ley de 2008 que estatizó totalmente el mercado de los combustibles. Según el experto, el esquema actual donde el Estado controla desde el transporte hasta la comercialización final en estaciones de servicio mantiene el sector inmediatizado y limita su desarrollo.

«Si vamos a vender gasolina a un dólar, abramos el mercado y permitamos la competencia. Tendremos un mercado desarrollado con muchísima gente trabajando», señaló Castro Pimentel.

Respecto al reciente anuncio de una prueba piloto para el expendio de gasolina Super Premium de 97 octanos a un dólar por litro, el consultor advirtió que podría tratarse de un «globo de ensayo» para medir la aceptación del consumidor ante nuevos ajustes.

Detalló que, técnicamente, mantener un producto de este tipo exige controles de calidad y logística de almacenamiento muy estrictos para evitar la contaminación con el combustible convencional. Además, cuestionó el octanaje anunciado, sugiriendo que la tendencia internacional se inclina más hacia los 95 octanos por costos y estándares automotrices actuales.

El análisis de Castro Pimentel destaca tres puntos clave que ganaría el país con una reforma legal:

  • Control del contrabando: Al igualar los precios con los de países vecinos (como Colombia, donde el precio ronda el dólar por litro), se eliminarían los incentivos para el tráfico ilegal de combustible.
  • Rentabilidad para PDVSA: El mercado interno dejaría de generar pérdidas multimillonarias —estimadas en 100 mil millones de dólares en los últimos 20 años— para convertirse en una fuente de flujo de caja positivo constante.
  • Dinámica comercial: Recordó que el negocio de las estaciones de servicio no es solo la gasolina, sino la oferta de bienes y servicios complementarios (comida, seguros, tecnología) que generan empleos masivos.

«Tenemos que acostumbrarnos a la eliminación del subsidio. Es preferible pagar el producto que no tenerlo debido a la escasez», concluyó.