Competencias parentales más allá del aula de clase

Foto: Adrian Fernández.

Ana Catalá, licenciada en Educación y profesora de la Universidad Metropolitana (UNIMET), en una entrevista destacó que el verdadero propósito de la enseñanza actual no es solo transmitir conocimientos técnicos, sino ayudar a las nuevas generaciones a “construir una vida con significado”.

Para Catalá, el bienestar no es un estado que llega por azar, sino un objetivo que debe ser cultivado desde el primer núcleo de formación: la familia. La experta sostiene que hoy, más que nunca, es imperativo que los padres se reconozcan como los «primeros maestros» y asuman que su rol no se delega, aunque sí debe complementarse con la escuela y la comunidad.

Las cuatro claves de la «parentalidad»

Uno de los puntos centrales de su intervención fue la categorización de las competencias parentales que todo cuidador debe desarrollar. Según Catalá, estas herramientas son educables y esenciales para evitar el colapso familiar:

  • Vinculación: La capacidad de conectar emocionalmente con los hijos.
  • Protección: El resguardo físico y emocional, adaptado a cada etapa del desarrollo.
  • Formación: El sistema de valores y la elección de instituciones que complementen la identidad familiar.
  • Reflexión: La capacidad de hacer una pausa para evaluar el impacto de nuestras acciones presentes en el futuro de los hijos.

«La competencia reflexiva es parar y decir: ¿Dónde estamos? ¿Qué estamos haciendo hoy? Y cómo lo que hacemos, o dejamos de hacer hoy, va a tener implicaciones en el futuro a mediano y largo plazo», enfatizó Catalá.

El reto de la migración y la «tribu» digital

La profesora abordó con especial sensibilidad la realidad de la familia venezolana actual, marcada por la diáspora. Explicó que la migración ha creado un escenario de «abuelos huérfanos de nietos» y niños creciendo sin redes de apoyo tradicionales. En este contexto, si bien celebra las bondades de la tecnología para mantener el contacto, advierte sobre los peligros del uso desmedido de pantallas.

Al respecto, señaló que muchas escuelas están «recogiendo las tablets» y volviendo a la escritura a mano tras notar afectaciones en el lenguaje y el desarrollo neuronal. La educación actual, afirma, debe ayudar a los jóvenes a entender que la perfección mostrada en redes sociales es un sesgo peligroso.

El «flow» como antídoto al burnout

Para equilibrar el éxito profesional con la salud mental, Catalá propone el concepto de autocuidado. Asegura que ocuparse de uno mismo no es egoísmo, sino un acto de generosidad para con el entorno. Introdujo el concepto de flow (fluir), acuñado por Mihály Csíkszentmihályi, como una vía para recargar energía a través de actividades que nos apasionan y en las que somos expertos, ya sea en el trabajo, el deporte o incluso el mantenimiento del hogar.

«Ocuparte de ti no es egoísmo, es el acto más generoso que puede haber. Porque si tú estás bien, tu familia va a estar bien, tu hogar va a estar bien y tu trabajo va a ser más productivo», concluyó la educadora.

Finalmente, Catalá hizo un llamado a ver a la familia como un «jardín» diverso donde la justicia no es dar a todos lo mismo, sino dar a cada hijo lo que necesita según su propia naturaleza. La educación y la psicología, en sus palabras, deben converger para formar seres humanos funcionales y mentalmente sanos en un mundo que no deja de transformarse.

Escucha la entrevista completa haciendo clic aquí:

Tambien puedes leer: Supergerente: El manual de Maywol Romero para dominar la IA sin perder la salud