Venezuela pasó de tener un sistema hídrico de «primer mundo» a enfrentar un deterioro crónico que genera fallas constantes en el suministro. El sistema de distribución, a pesar de contar con infraestructura, presenta una pérdida de más del 60% del agua, lo que provoca la entrada de sedimentos y contaminantes externos a través de fisuras en las tuberías
Germán Da Ruos, geofísico y fundador de Oxibio, indicó que al restituirse el servicio tras un corte, el agua arrastra sedimentos y bacterias de las tuberías vacías, por lo cual debe considerarse siempre como un «caldo de cultivo» contaminado.
Por su parte, el experto comentó en el programa de «La Simón Emprende» que el hervir agua depende del acceso al gas (limitado en muchas zonas) y el uso de filtros comunes no garantiza la eliminación total de patógenos microbiológicos. Acotó que las enfermedades de origen hídrico son una causa prevenible de mortalidad, afectando severamente a niños menores de 5 años y adultos mayores con sistemas inmunes comprometidos.
Los principales riesgos asociados son:
- Enfermedades Gastrointestinales: El consumo de agua turbia (con sedimentos) está ligado a un aumento de infecciones estomacales, incluyendo diarreas y vómitos, especialmente durante la temporada de lluvias.
- Contaminación Microbiológica: Los sedimentos pueden albergar bacterias, virus y parásitos, ya que la turbidez protege a los microorganismos de los procesos de desinfección como la cloración.
- Contaminación Química: Además de la tierra, el agua en algunas zonas puede contener metales pesados o residuos de hidrocarburos, incrementando los riesgos a largo plazo.
- Poblaciones Vulnerables: Los niños menores de 6 años y los adultos mayores de 65 son los más susceptibles a deshidratarse y sufrir complicaciones graves por estas patologías.
- Deterioro de la Calidad: El 86% de los venezolanos recibe agua contaminada o de mala calidad en sus hogares, según datos recientes, obligando a muchos a depender de métodos caseros de filtrado que a menudo son insuficientes.
El almacenamiento prolongado en tanques domésticos e industriales acumula contaminación orgánica que rara vez es tratada adecuadamente antes del consumo. Agregó que el consumo de agua mineral comercial o purificada sin el balance adecuado de sales puede provocar hiponatremia, ya que el cuerpo no es capaz de crear electrolitos por sí mismo.
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