San Valentín: ¿Amor o marketing? El negocio del consumo emocional

En el marco de las festividades de febrero, el mundo económico se vuelca a la celebración de San Valentín, una fecha que representa picos En el marco de las festividades de febrero, el mundo económico se vuelca a la celebración de San Valentín, una fecha que representa picos de ventas millonarios en sectores como la floricultura, la confitería y la hotelería. Sin embargo, detrás del fenómeno comercial, existe una historia de fe que parece haberse diluido en el mercado.

Para entender este fenómeno, conversamos con Fray Nelson Rosales, sacerdote y fraile menor capuchino, quien analiza cómo una tradición eclesiástica se transformó en una práctica mercantilista y consumista.

El origen: Un acto de rebeldía cristiana

Contrario a la imagen comercial moderna, San Valentín tiene sus raíces en la Roma del emperador Claudio II. Según explica Fray Nelson, Valentín era un obispo que se dedicaba a inculcar el cristianismo frente a un imperio hostil.

«Se dedicó precisamente a trabajar por la construcción del reino, llamando a muchos jóvenes que sentían amor mutuo a casarse; los casaba, pero clandestinamente», señala el sacerdote.

Esta celebración surgió originalmente como un esfuerzo de la Iglesia para cristianizar festividades paganas y darles un sentido sagrado centrado en el compromiso y la fraternidad.

La «paganización» y el consumo emocional

Desde una perspectiva sociológica y económica, Fray Nelson advierte sobre un proceso inverso: lo sagrado está siendo «paganizado» para ser convertido en un producto comercial. En la actualidad, el 14 de febrero se ha transformado en un consumo emocional similar al de la Navidad, donde el valor de la relación suele medirse a través de la capacidad de gasto.

  • Desvirtuación del vínculo: La fiesta se ha reducido en muchos casos al encuentro netamente físico o sexual, dejando de lado el núcleo de la relación, que es el diálogo y el respeto.
  • La era de la exhibición: Con el auge de las redes sociales, el amor se ha vuelto mediático. El consumo no es solo del objeto físico (regalo), sino de la imagen pública del beneficio personal, buscando «pertenecer» a la tendencia del momento.

Fray Nelson invita a los jóvenes y a la sociedad en general a ver el amor como una entrega sin calcular beneficios. Desde el punto de vista humano, el sacerdote exhorta a rescatar los valores de la fraternidad, la comprensión y el cariño, elementos que no tienen un precio en el mercado, pero que constituyen la verdadera base de la celebración de San Valentín.

Escucha la entrevista completa haciendo clic aquí.