Gracias al relato de una víctima, entregado a través del correo [email protected] se pudo conocer sobre este procedimiento que está siendo aplicado por amigos de lo ajeno. Como sabemos, una de las consecuencias directas de la llamada diáspora es que se han incrementado las ventas de artículos del hogar usados. Las personas que se mudan ofrecen estos artículos a través de las redes sociales, con la pretensión de dominar directamente todos estos procesos.

Hay individuos que se aprovechan de la circunstancia de que tales personas, en sus planes de emigrar, generalmente tienen el tiempo muy corto, y prefieren vender todo en la menor cantidad de operaciones posibles, es decir, en bulto. y aquí es donde viene la estafa.

Cuando el estafador se acerca a la llamada venta de garage, ofrece pagar mediante un conocido sistema de transferencias llamado Zelle. Como sabemos, las transferencias en este sistema se llevan a cabo entre cuentas asociadas a correos electrónicos.

Lo que está ocurriendo, de acuerdo con el testimonio de una víctima, es que se envían correos electrónicos y capturas de pantalla a través de sistemas de mensajería para simular la realización de las transferencias. Pero realmente lo que el estafador quiere es apoderarse de los bienes ofrecidos en venta. Por lo tanto, llega rápidamente con un camión y retira los enseres involucrados en la operación, de manera tan rápida que no hay forma para la víctima de verificar si la transferencia efectivamente se llevó a cabo.

La mejor forma de evitar este tipo de estafas es mantener el acceso a la cuenta receptora de los fondos, de manera que se pueda hacer la verificación en el propio lugar. De otra forma, lo único que resta es solicitar pagos en efectivo, pero eso también traerá otros desafíos de seguridad.