“Caracas Mi Convive” es una iniciativa para las comunidades de la capital

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Fuente: caracaschronicles.com

“Caracas Mi Convive”, es un proyecto que busca aportar soluciones y ayudar a personas que se encuentran vinculadas con ciertos delitos. Su intención es la reducción y prevención de la violencia en Venezuela, específicamente en las localidades de Caracas.

Ernesto Rodríguez, coordinador de este proyecto y psicólogo de la Universidad Central de Venezuela explica que este movimiento inició en el año 2013 debido a que Caracas lleva tiempo en el ranking de las ciudades más violentas.

Es una realidad que se encuentra presente incluyendo varias características como el delito común, el robo y con los años el aumento de bandas delictivas. Hoy en día las comunidades tienen un componente muy fuerte que son las acciones de la fuerzas del Estado con ejecuciones extrajudiciales haciendo que los jóvenes se puedan sentir influenciados.

Cómo opera la iniciativa

La iniciativa procura operar en factores protectores, es decir factores que ayudan a reducir la situación de riesgo de los jóvenes y apuestan para que pueda conectar dentro de su comunidad con referencias positivas gracias al sistema de mentores comunitarios.

Todos los jóvenes que entran al programa tienen un padrino o una madrina de la misma comunidad para que puedan ser un ejemplo.

Los mentores son profesionales que ayudan a los jóvenes a buscar oficios donde puedan captar un ingreso rápido, alguno de estos oficios puede ser la panadería o la barbería. Para los próximos años, el programa se prepara para ampliar un nuevo oficio de técnico informático.

Las profesiones que se imparten en los programas no tienen género debido a que se capacita tanto chicos como chicas, que pueden captar de una manera u otra la violencia.

Durante el proyecto fortalecen y desarrollan habilidades, talentos y a la vez y la posibilidad de aprender un oficio que les permite ser productivos y así insertarse laboralmente, esto se da a través de los módulos.

También se les enseña habilidades planas que les permita obtener mecanismos de convivencia o estilos de relación que están ligados a la resolución de conflictos, negociación y entendimiento junto a esto, se les da comunicaciones blandas como empatía, reconocimiento y manejo de emociones, proyección a futuro, familia y reinserción social.

Diversidad de programas

Uno de los programas tiene un Monitor de Víctimas que es un observatorio de la violencia donde se contabilizan los homicidios y las características del saldo y sobre todo la violencia letal. Hay datos que dan cuenta de la acción de las bandas y de los cuerpos de seguridad del Estado.

Un segundo programa es la Recuperación de Espacios y tienen un premisa que dice que “La violencia se centra en pocas personas y en pocos espacios, es decir en lugares y personas puntuales”. Ofrecen una capacitación a personas claves de la comunidad con la finalidad de recuperar desde una esquina hasta una cancha.

Desde esta premisa buscan dar una perspectiva de la prevención. El objetivo es que la comunidad pueda apropiarse de ese espacio.

Un tercer programa, atiende a la Población Juvenil, de este se encuentra encargado Ernesto Rodríguez.

Explica que la violencia atenta contra los jóvenes de entre 15 a 29 años de edad, es decir una edad productiva. Esta es la población que las bandas delictivas buscan captar e incorporar en sus circuitos.

La finalidad es buscar alternativas que prevengan la violencia para darles oportunidades de desarrollo a los jóvenes desde el ámbito de la productividad y el trabajo para que así se conviertan en ciudadanos responsables para la convivencia y la paz.

Próximos proyectos

“Caracas Mi Convive” se está preparando para captar e intervenir 4 parroquias de Libertador con 50 jóvenes tanto chicos como chicas.

Actualmente atiende a la parroquia del Recreo en el barrio Pinto Salina; en Catia, parroquia Sucre y en el Municipio Libertador, parroquia Santa Rosalía. Las nuevas comunidades serán la parroquia Sucre, Catia, Antímano, Caricuao y La Vega.

Ernesto Rodríguez agrega que el embarazo adolescente en las comunidades es algo que se ha vuelto cotidiano y la unión a las bandas delictivas también por un tema de estatus.

“Es necesario tener una sensibilización de género tanto con hombre como con mujeres, de mirar estas cosas porque son parte cotidiana de la realidad y a veces se dan por sentadas por ser micromachismos y son parte de la violencia cotidiana que afecta la vida de los jóvenes”

En entrevista para Impact Hub Caracas, el coordinador informa que también buscan que estas jóvenes sean madres o no puedan tener un rol protagónico para centrarse en su vida y en la vida de sus familia dentro de las comunidades y en aporte a la sociedad.


Escuche la entrevista completa aquí: 

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