Antes y después de “Parásitos”, de Bong Joon-ho, el cine coreano ha revolucionado la manera de contar historias, con esa particular mezcla de humor negro y drama que traspasa la barrera del idioma y hace que el espectador promedio y la crítica se volteen a ver esta cinematografía. En las plataformas digitales la fama mundial de “El juego del calamar” aún sigue dando de qué hablar. Se suma en la gran pantalla “Emergencia en el aire”, de Han Jae-Rim, entre otros filmes y series. ¿Qué podrían tener en común historias de contextos tan distintos? El mostrar lo mejor y lo peor de la naturaleza humana en medio de una situación extrema.

Y así es “Sobrevivientes: después del terremoto”, de Um Tae-hwa. Mundo D Película trae este filme a la cartelera venezolana a partir de este jueves 25 de enero.

Se trata de una historia que, al margen de los efectos especiales propios del cine de catástrofes, está lleno de metáforas, partiendo desde el propio título original traducido al español “Utopía de Concreto”, pensando en esa utopía como ese sueño irrealizable representado por el propio edificio, aparentemente indestructible después de la conmoción, pero donde no caben todos.

“Sobrevivientes: después del terremoto” centra su narrativa inicialmente en una joven pareja de recién casados, interpretada por el actor Park Seo-joon y la actriz Park Bo-young.

Un puntaje de 73 sobre 100 es lo que otorga el portal metacritic.com a este filme, con reseñas que destacan lo contundente de su mensaje respecto a temas como la inmigración, la lucha de clases y la compasión. La revista Variety señala un punto clave de empatía con el público cuando señala que es de esas historias en las que el espectador se pregunta inevitablemente “¿qué haría yo si estuviese dentro de esta película?”.  En medios como el sitio web de reseñas Ing.com se señala que es un “drama del desastre con una visión sombría y brutal de la naturaleza humana”.

En resumen, puede decirse que “Sobrevivientes: después del terremoto” es una cinta para reflexionar. De esas películas que dejan al espectador con ganas de argumentar sus puntos de vista después de verla. Y ese es uno de los objetivos del buen cine de autor.

Nota de prensa